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Cocinando por una segunda oportunidad en North Philly

News Source: AL DÍA News

Una experiencia de vida de segundas oportunidades y de dar de regreso a la comunidad ha llegado al cierre de ciclo para el cocinero salvadoreño-estadounidense Hugo Campos.

Desde octubre pasado, Campos ha estado al frente de la cocina comunitaria Philabundance Community Kitchen (PCK) en el norte de Filadelfia, un programa que proporciona habilidades de trabajo para hombres y mujeres de bajos ingresos, preparándolos para trabajar en cocinas comerciales.

“El objetivo es proporcionar no sólo las habilidades de trabajo, también habilidades administrativas, y guiarlos a través de todo el proceso de entrevistas de trabajo”, dijo Campos. “Después con suerte, al final del programa, conseguir que estén empleados”.

Durante este programa de 14 semanas, Campos supervisa a los estudiantes en la producción de alimentos ServSafe y un plan de estudios de saneamiento. Así como la adquisición de habilidades de cocina y gastronomía para preparar comidas que se distribuyen en refugios y cocinas de emergencia.

Este programa gratuito ofrece a aquellos estudiantes que califican cerca de 500 horas a través de prácticas en restaurantes, incluyendo Moshulu, Earth Bread + Brewery y Pad.

“Día a día invertimos alrededor de una hora en el aula dando lecciones y repasando temas fundamentales de la cocina. Luego invertimos otra hora de pruebas y ‘demos’ en la cocina”, dijo el chef.

Stefanie Arck-Baynes, gerente de comunicaciones y relaciones públicas para Philabundance, describió a PCK como un programa que brinda una segunda oportunidad para cualquier persona que ha tenido un comienzo difícil en su vida.

“Ya sea que simplemente no se graduaron de ‘high school’, que anteriormente han estado en prisión o personas que provienen de una situación difícil”, dijo Arck-Baynes, “este programa no sólo les enseña habilidades de trabajo, sino que les enseña habilidades de vida así como la oportunidad de hacer algo de sus vidas”.

Campos conoce de primera mano el valor de una segunda oportunidad. En la década de 1980 sus padres huyeron de la guerra civil en El Salvador y lo trajeron a Estados Unidos.

Criado en Los Ángeles, desde muy joven fue introducido en el mundo de las pandillas y las drogas.

“‘East LA’ no era el peor de los barrios, pero tampoco fue el mejor. Algunos de mis amigos de la infancia están encarcelados y algunos de ellos muertos. Todavía tengo familiares que tienen problemas de adicción”, dijo Campos. “Estas son trampas de la vida en las que es muy fácil caer, y tuve la gran suerte de contar con buenos mentores. Encontrando esta profesión fui capaz de evitar caer en eso”.

Campos contó que en la adolescencia por mucho tiempo fue un joven sin rumbo hasta que comenzó a trabajar como lavaplatos a los 17 años, el que sería el comienzo de un viaje a través de muchas cocinas de restaurantes.

“En ese punto era solo un trabajo. No fue hasta que empecé a encontrarme con muchos obstáculos de empleo (…) que no tenía ninguna experiencia, leían mi apellido y me encasillaban ‘aquí viene otro lavaplatos’”, dijo Campos. “Me cansé de ser etiquetado de ese modo y fue entonces que decidí a ir a la escuela culinaria y tomar esta profesión en serio”.

Es así como a través de 15 años de experiencia en la industria culinaria, ha encontrado la pasión por la enseñanza y proporcionar a los demás las mismas oportunidades que cambiaron su vida.

“Solía ser el chico problemático de 17 años. Ahora que tengo 33 años y me he convertido en el adulto que dice [a sus estudiantes] ‘si tomas esto en serio y haces un trabajo extra puedes realmente tener éxito’”, dijo Campos. “Esa fue la realidad para mi siendo que nunca pensé llegar hasta aquí. Me siento muy afortunado de que el paso de oportunidades se me han abierto en Los Ángeles, San Francisco, Seattle, en algún momento en Hawai, y ahora en Filadelfia”.

De acuerdo con Philabundance, en 2012 PCK generó 350.000 comidas que se distribuyeron a cocinas de emergencia de la zona y otros lugares.

Los requisitos para unirse al programa incluyen:

  • Ser de bajos ingresos, determinado por inscripción en los beneficios de SNAP
  • Mantenerse sobrio por 90 días.
  • Ser capaz de aprobar una revisión académica del sexto y séptimo grado (matemáticas y lectura)
  • Ser capaz de comprometerse a horas de programa
  • Estar preparado para trabajar; capacidad para cumplir con los requisitos físicos de la industria culinaria (estar horas de pie, ser capaz de levantar 30 librar, por nombrar algunos ejemplos).
  • No contar con delitos contra menores de edad

Para obtener más información, visite Philabundance. Si desea más información sobre cómo participar en el programa o para obtener información de contacto de inscripción Desiree Neal, coordinador del programa y de los estudiantes, (215) 235-5052 x126 o envíe un correo electrónico a dneal@philabundance.org

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